Resulta que finalmente hemos formado el propósito de hacer un poco más de actividad física. Y una de las razones por las que encaramos esta decisión reside en que actualmente podemos: entrenar, correr, levantar pesas o andar en bici sin aburrirnos como ostras. Recurriendo para ello a todo el poder que la tecnología y sus diversos chiches tienen para brindarnos en materia de motivación y entretenimiento. Hasta aquí: todo muy bien. Ya tenemos el calzado, la ropa y el equipamiento para la actividad; estamos decididos a dejar atrás nuestras vidas de Koalas en retiro. El paso que sigue, pues, es precaverse con toda la parafernalia de instrumentos tecnológicos que prometen ayudarnos a seguir nuestra actividad física, progresar en nuestro desarrollo deportivo o motivarnos y entretenernos durante el ejercicio.
